Desde hace décadas, el proceso níquel electroless o autocatalítico ha sido una opción muy popular a la hora de elegir un proceso para recubrimiento de superficies.

Poder de penetración y distribución de espesores prácticamente perfectos, depósitos con menos porosidad que aumentan la resistencia a la corrosión, además de que no se requiere de fuentes de poder, contactos eléctricos y demás componentes para electrodeposición; todas estas son características únicas que han hecho que la popularidad de este tipo de procesos siga en aumento a través de los años.

Como indica el nombre de esta tecnología, el término “autocatalítico” implica la presencia de un agente químico reductor (comúnmente hipofosfito de sodio) que, valga la redundancia, reduce los iones metálicos a estado metal, permitiendo así, el depósito de este. A diferencia de un proceso electrolítico tradicional no se requieren electrodos externos, en lugar de ánodo, el metal es proporcionado por una sal metálica (sulfato o cloruro de níquel) y en lugar de cátodo, es en el sustrato o superficie donde se lleva a cabo la reducción mientras los electrones son proporcionados por el agente reductor.

Actualmente, son varios los metales que se pueden depositar de manera autocatalítica, sin embargo, el proceso de níquel codepostidado con fósforo sigue siendo uno de los más populares hasta la fecha, en cualquiera de sus proporciones (bajo, medio o alto fósforo). Brindando un gran desempeño en la industria automotriz, médica, aeroespacial y particularmente en la cada vez más creciente industria de aplicaciones para PCB (Printed Circuit Board), electrónicos y comunicaciones.

Si bien es verdad que este tipo de procesos tiene algunas propiedades limitantes como “tiempo de vida” del baño, velocidad de depósito, rangos de parámetros de operación estrechos y generación de residuos; las compañías encargadas del desarrollo de estos procesos han estado modificando y mejorando sus productos constantemente a través de los años, adaptándose a los requerimientos de las distintas industrias para cumplir con las disposiciones y especificaciones de manera eficiente, tanto en desempeño del producto como en normatividad y regulaciones de protección al medio ambiente.

En Galber, contamos con una amplia variedad de procesos de Níquel Electroless o autocatalítico, la notable experiencia de nuestros socios comerciales en investigación y desarrollo nos permite distribuir productos que cumplen con todos los estándares de calidad a nivel mundial y en cualquier industria.

Entre algunos de estos de estos productos podemos mencionar el Slotonip NP 1150 de la Marca Schlotter, proceso muy eficiente que cuenta con la ventaja de que se adapta muy bien a cualquier tipo de producción ya que sus componentes se pueden agregar de manera separada.

Además de este, contamos los productos de la línea Techni EN (2600, 8200, 3500) de la marca Technic, procesos que además de ser muy eficientes, son muy estables a lo largo de la vida útil del baño. Esta última marca, recientemente lanzó un nuevo proceso de níquel fosforado, el Techniphos 615, que tiene la particularidad de que es electrolítico, un gran avance para seguir adaptándose a las demandas de los mercados actuales.

Fuentes:

  • Schlesinger, M. y Paunovic, M. (2010). Modern Electroplating.  John Wiley & Sons, Inc.
  • Smith, E. New Electrolytic, High Phosphorous (>10% P) Nickel Alloy Process. https://www.technic.com/about/news-events/news/technic-announces-release-techniphos-615

Autor para correspondencia: QBC. Ricardo Soria

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